ANTONIO ABASCAL. De un “pacto de caballeros” que decidió la suerte de los trece primeros participantes en una copa del mundo, a la preminencia de los ministros, a los niños que sacaban las pelotitas con los nombres de los equipos, niños que eran familiares de los miembros del Comité organizador o de FIFA, se pasó de un simple sorteo a una gala con estrellas de la farándula, luego modelos que generaron algunas críticas para el organismo que rige el futbol; el sorteo mundialista siempre ha tenido verificativo, pero sus formatos revelan la manera en la que el mundial se fue transformando en un acontecimiento gigante y revela también la manera en la que FIFA se fue enfermando de poder y avaricia. En la historia de los sorteos, la primera niña que decidió el rumbo de los equipos a través de los grupos fue mexicana: Mónica Cañedo White, hija del presidente del Comité Organizador del mundial de México 70, o bien hasta el Príncipe de Asturias, hoy Felipe VI de España, fue parte del s...