ANTONIO ABASCAL. La jornada 14 del Apertura fue una radiografía exacta del futbol mexicano y de sus equipos; una radiografía exacta de la decadencia que atraviesa nuestro futbol por más que los jilgueros quieran tapar el sol con un dedo: Irregularidad de las escuadras, nula comunicación entre los jugadores, poca solidaridad entre ellos, equipos obsesionados con la grandeza, otros que siempre han respondido a los intereses del patrón del futbol mexicano y una violencia en tribunas tolerada por autoridades de la Liga Mx que ha sido incapaz de poner orden y llamar a las cosas por su nombre y cada vez que ocurre un incidente de violencia entre barras se repiten los mismos adjetivos sin que las autoridades puedan imponer castigos severos que signifiquen un parteaguas y una verdadero escarmiento. www.elvalle.com.mx En el caso del Puebla de la Franja, la derrota ante el Atlas también fue una demostración de la irregularidad de sus jugadores, por lo que el área de inteligencia depo...