ANTONIO ABASCAL. Una derrota de dos goles a cero, ante San Luis en un Estadio Cuauhtémoc con una mala entrada y que terminó haciendo notar su molestia contra el técnico Pablo Guede preparó la escena para que el argentino por fin se animara a dar el paso al costado y terminar con un “proceso” que estaba muerto desde el torneo pasado y que la directiva que encabeza Gabriel Saucedo fue incapaz de ver; por ello, las palabras de agradecimiento del timonel fueron para el directivo “por bancarlo”. Es cierto que las cosas no van a mejorar por arte de magia y que el elegido para ocupar el lugar de Pablo Guede batallará con un equipo que ha sumado cuatro derrotas en cinco partidos, pero también hay que decir que esta plantilla llena de jóvenes tiene más talento que la que hace un año dirigió José Manuel de la Torre; la estadía de Guede en el banquillo poblano ha acentuado una crisis de resultados que viene de atrás y que coincide con la llegada a la dirección general del club de Gabriel Sauc...