CON PIES DE PLOMO. Por: David Alberto Badillo. Un aficionado se puede entregar al desfogue total de sus sentidos y darle rienda suelta a todo el fervor y fanatismo que quepan, siempre que no se transgredan los derechos de terceros. Los aficionados tienen el derecho a soñar, los periodistas no. Los periodistas no son aficionados, son informadores. Al serlo renuncian a la frivolidad y superficialidad. Renuncian a ello y se preparan para informar y formar a la audiencia, a los lectores. FEMEXFUT El aficionado al deporte en México, como en muchas partes del mundo seguramente, es indulgente y entregado. En palabras de Sor Juana, vive con la “Diuturna enfermedad de la esperanza” Lamentablemente el candor y buena voluntad del paisano futbolero es encausado para tratar de engañar con burdos pronósticos y colocar a los equipos en pedestales que no les corresponden. El insulso masiosare tan productivo para los dueños de la selección es la vitamina sentimental per...