ANTONIO ABASCAL. Tristeza e incredulidad fueron las primeras reacciones que se generaron tras el accidente aéreo que provocó la muerte de 71 personas entre ellas la mayoría de jugadores del pequeño club brasileño Chapecoense que se dirigía a Medellín donde disputaría su primera final internacional contra el Atlético Nacional. Una vez que se supo la magnitud del percance, las muestras de solidaridad no se hicieron esperar incluyendo una inmediata del propio equipo colombiano pidiendo a la CONMEBOL que se nombrara campeón de la Copa Sudamericana al “Chape”. La Vanguardia No fue la única respuesta positiva: Los clubes brasileños abrieron sus puertas para prestar jugadores sin costo para facilitar la dolorosa reconstrucción y pidieron a la Confederación Brasileña de Futbol que no permita el descenso del Chapecoense durante tres años; la Asociación de Futbol Argentina también puso futbolistas a préstamo a disposición del club que tiene como sede Chapecó en la provincia de San...