ANTONIO ABASCAL. El historiador francés Fernand Braudel (1902-1985) dejó como uno de sus legados “El mediterráneo, el espacio y la historia” donde establece que la historia “no es otra cosa que una constante interrogación a los tiempos pasados en nombre de los problemas y curiosidades –e incluso las inquietudes y las angustias- del presente que nos rodea y asedia”. En el texto sobre las civilizaciones que se han desarrollado cerca del también llamado mar interior, el autor considera que el Mediterráneo es “mil cosas a la vez. No un paisaje, sino innumerables paisajes, no un mar sino una sucesión de mares. No una civilización, sino civilizaciones amontonadas unas sobre otras…todo porque el Mediterráneo es una encrucijada muy antigua”. Eldía Más adelante, Braudel califica al Mediterráneo como “una superficie de transporte”, “los caminos del mar y la tierra, unidos entre sí; caminos significa ciudades, las modestas, las medianas y las más grandes dándose la mano. Caminos y más caminos...