ANTONIO ABASCAL. Superó una guerra en la que vivió de niño y en la que se escondía en un sótano con su abuelo mientras las tropas de la OTAN bombardeaban Serbia y su capital Belgrado, inició su camino en el mundo del tenis y parecía un invitado a la conversación entre Rafael Nadal y Roger Federer dos iconos deportivos, reconocidos tanto por su capacidad en las pistas de su deporte como por su deportividad; Djokovic llegó a retarlos, al principio era el burlón y el que no respetaba, pero en cada torneo dejaba muestras de su calidad y muy pronto dejó la etiqueta de invitado para escribir auténticas batallas con ambos, para superarlos en las superficies favoritas del español y del suizo y para dejar huella gracias a su gran competitividad; Federer se retiró y dejó la escena para nuevas batallas entre Nadal y Djokovic, hasta que las lesiones frenaron al mallorquín lo que aprovechó el serbio para convertirse en el máximo ganador de torneos de Grand Slam y conseguir su gran sueño: ...