ANTONIO ABASCAL. Cuando Immaculada Cabecerán se acercó al Presidente del Barcelona, Agustí Montal, para pedir una oportunidad para el futbol femenil y que se pudiera jugar un partido con el amparo del equipo catalán, la realidad era muy distinta a la de ahora en la cual las blaugranas han conseguido tres de las últimas cuatro Champions League y por cuatro años consecutivos alguna de sus futbolistas ha ganado el Balón de Oro, dos veces Alexia Putellas y dos veces consecutivas Aitana Bonmatí colocando a la institución como referente mundial y a ellas mismas como las caras visibles de la lucha de las futbolistas por conseguir mejores condiciones para practicar su deporte. Periódico Noroeste En 1970, el Barcelona luchaba por mantener su identidad a pesar de la presión gubernamental del llamado tardofranquismo, todavía estaba lejos de llegar Johan Cruyff quien cambió al club desde la cancha para fuera, pero Montal estaba abierto a cada detalle que permitiera colocar a la entidad c...