ANTONIO ABASCAL. El 6 de abril de 1896 un total de 295 atletas de trece países se dieron cita en Atenas, Grecia, para estar presentes en la ceremonia de inauguración de los Primeros Juegos Olímpicos de la era moderna, ahí en el Estadio Panathinaiko, el hombre que impulsó la idea de retomar la tradición griega, Pierre de Fredy, barón de Coubertain dijo: “Mantengo la convicción de que los Juegos deben servir al mundo como sirvieron a la Grecia Antigua, para borrar las diferencias de razas, religión y política... que deben unir a los pueblos de los cinco continentes de igual forma que unió a argivos y mesenios; a espartanos y atenienses. Unidos todos por el deporte; compitiendo todos por la grandeza de la humanidad”, es cierto que para mantener la tradición griega se prohibió la participación de las mujeres que tuvieron que pelear muy fuerte para ingresar al movimiento, en una historia de resiliencia de más de un siglo que ha llevado a la primera edición con plena equidad de gén...