ANTONIO ABASCAL. Hace un siglo una mujer, Alice Milliat, peleaba por los derechos de la mujer en el deporte y se enfrentó al Presidente del Comité Olímpico Internacional, Pierre de Coubertain consiguiendo poco a poco una mayor apertura como la participación de las mujeres en ciertas pruebas del atletismo; pero la lucha que inició Milliat no ha terminado porque a cada paso hacia adelante hay otra decisión que complica que las atletas tengan los mismos espacios y el mismo reconocimiento que los varones. Así hemos pasado de una FIFA que bloqueó la realización de campeonatos mundiales femeniles a una que decididamente apoya al futbol femenil aunque en días pasados firmó un convenio de patrocinio con el organismo de turismo de Arabia Saudita, “Visit Arabia”, pese a que ese país de Oriente Medio tiene políticas muy restrictivas hacia las mujeres. S Moda- El País Nikita White, miembro de Amnistía Internacional en Australia (sede del próximo mundial femenil) dijo: “Sería bastante iró...