ANTONIO ABASCAL. Nadie detiene la caída hacia el infierno más profundo del Puebla, que ya sin temor a equivocarme, vive la peor etapa de la historia: Ni la de los yugoslavos, ni la del segundo descenso con un equipo que tenía jugadores talentosos, pero que se dejaron ir por los problemas internos, ni el desplome en la Primera “A” tras ganar el primer torneo, ni la era de Ricardo Henaine o la de la López Chargoy. Gabriel Saucedo como director general del grupo del Ajusco ha superado esos momentos oscuros a los que podríamos sumar el año sabático que la Franja pidió a la liga en 1956 antes del incendio del Parque “El Mirador” o los seis años en segunda división cuando se jugaba en el Estadio Zaragoza, nada se compara a estos dos años bajo la directriz de Gabriel Saucedo porque en cada caso mencionado anteriormente, siempre hubo una luz de rebeldía, una pequeña luz que permitía siempre tomar oxígeno; hoy no, semana a semana, partido tras partido, se va de ridículo en ridículo, d...