ANTONIO ABASCAL. El sábado prometía ser un día de mucho futbol y de alegrías para la afición mexicana, pero una vez más la realidad golpeó a una afición que necesita muy poco para ilusionarse y para creerle a los jilgueros de siempre; en cambio, Argentina fue muy superior al prometedor equipo mexicano sub-20 aprovechando las dudas de la defensa y del planteamiento de Eduardo Arce; mientras que Colombia, jugando a medio gas y sólo por ráfagas de buen futbol desnudó a la selección mayor que no camina, que sigue sin un rumbo determinado, que sigue probando jugadores que una y otra vez demuestran que no están listos para los grandes sueños de trascender. Al finalizar los partidos, tanto argentinos como colombianos coincidieron en que los jugadores mexicanos hablan mucho, lo que demuestra que otro de los grandes problemas del futbol mexicano es no captar el lugar en que está en el mundo: Nuestro país sí ha dado muy buenos jugadores, pero la falta de competencia, las malas decisiones de ...