ANTONIO ABASCAL. La final “soñada” se convirtió en una pesadilla en el Estadio Azteca debido al planteamiento de los técnicos y a unos jugadores demasiado amarrados que por tanta intensidad fueron incapaces de hacer lucir su técnica y así vimos al español de Cruz Azul, Edgar Méndez, desbordar varias veces para mandar centros muy malos, vimos muchos pelotazos y nunca llegó la presumida calidad de ambas plantillas. Para que la pesadilla se completara se necesitaba tener un árbitro sin personalidad y Fernando Guerrero cumplió con el guion al no marcar un penal a favor del América en los primeros minutos, no expulsar a Milton Caraglio por una entrada al tobillo del contrincante y perdonar a Bruno Valdez que agredió a Iván Marcone https://www.youtube.com/watch?v=M0vUzdLIdmw . El Sol del Centro La actuación del apodado “cantante” fue tan mala que volvió a demostrar que el VAR es una herramienta que todavía no se comprende en México, ya que a las fallas técnicas de depender de...