ANTONIO ABASCAL. Todo el deporte profesional depende de una maquinaria macabra donde cada acontecimiento (partidos oficiales de los torneos tradicionales, de nuevas competencias como el mundial de clubes o de los nuevos mundiales con 48 equipos y hasta las pretemporadas) explotan la pasión de los aficionados. A la maquinaria macabra le importa el bolsillo de los aficionados en cuanto puedan gastarlo en sus productos, pero no su tiempo como sucedió ayer en Puebla con la necedad de quedar jugar cuando el cielo se cayó en repetidas ocasiones; incluso el anuncio de que se iba a cantar el play ball a las 20:45 horas estaba fuera del reglamento de sus famosas tres medias horas que hay que esperar para decretar una suspensión, o el caso de Torreón donde el juego se reanudó a las 23:45 horas para disputar la octava y novena entrada porque la maquinaria macabra ha sumado patrocinadores, medios de comunicación, que son igual o más voraces, por lo que nadie detiene a esta maquinaria. @m...