ANTONIO ABASCAL Hay jugadores que no están en el Salón de la Fama de Cooperstown porque los escritores que tienen derecho son muy exquisitos, son defensores de las estadísticas y de la moral, ellos están más allá del bien y del mal y también están libres de tirar la primera piedra por eso no admiten los debates y nombres de la categoría de Joe Jackson, Pete Rose, Steve Garvey, Barry Bonds y Roger Clemens, entre otros, no están en el recinto de los inmortales. Pero hoy nos vamos a centrar en otro caso, el de Fernando Valenzuela quien no ingresó porque sus números fueron insuficientes y, sin embargo, lo que el “Toro” le dio al beisbol de las Grandes Ligas fue mucho más importante: Lo rescató con la “Fernandomanía”, le dio visibilidad y retomó un gusto en una generación que se acercó al rey de los deportes gracias al brazo zurdo de un sonorense que cuando subía al montículo no tenía miedo. Mediotiempo Si los escritores de Cooperstown le han negado un lugar que merecía por lo que...