EDUARDO ZAYAS CUATETL. La Champions League siempre ha sido un escenario de sueños, un espacio donde los gigantes del fútbol europeo se enfrentan, pero también donde los llamados “pequeños” pueden escribir capítulos inolvidables. El Mundo La edición que se avecina trae consigo dos historias que merecen ser contadas con emoción y respeto, la clasificación del Bodo/Glimt de Noruega y la irrupción del Sabah Baku de Azerbaiyán, ambos representan mucho más que un nombre en el calendario de partidos; son símbolos de esperanza, de crecimiento y de la esencia misma del fútbol. Tribuna El Bodo/Glimt, un club que hace apenas unos años parecía condenado a la discreta vida de las ligas menores, ha logrado clasificarse por segunda vez en su historia a la UEFA Champions League. No es un detalle menor, hablamos de un equipo que ha construido su identidad en una ciudad pequeña, en un entorno donde el frío y la adversidad son parte del día a día, su primera participación fue vista como una sorpr...