ANTONIO ABASCAL. En la rica historia del Puebla de la Franja han existido grandes jugadores, la afición sigue recitando algunos prácticamente de memoria: Jorge Aravena, Carlos Poblete, Roberto Ruiz Esparza, Pablo Larios, Paúl Moreno, Marcelino Bernal, “Chepo” de la Torre, otros hablan maravillas (y con razón) de Muricy Ramalho, el brasileño que fue pieza clave en el primer campeonato de liga, el de la 82-83 (próximo a su cuadragésimo aniversario), se habla de Luis Enrique Fernández, de Nelson Sanhueza, de Toño de la Torre, Raúl Arias, se recuerda con cariño a José Martínez “Pirri” y Juan Manuel Asensi los míticos españoles que jugaron juntos en Pueblas tras brillar con Real Madrid y Barcelona, respectivamente; otros hablan de Carlos Muñoz, primer campeón de goleo del Puebla, de Gerardo Rabajda, los que acostumbran acudir a los libros saben de Bruno Vitorio Rodolfi, la gran figura del Puebla fundacional, o Eladio Vaschetto, entre tantos otros, pero en esta larga lista hay dos ...