SIN FAVORITOS.
ANTONIO ABASCAL.
Después de un fin de semana inolvidable con los juegos divisionales, las finales de conferencia
en la NFL tienen el reto de generar partidos con finales tan dramáticos como el
Denver- Baltimore o el Atlanta- Seattle. Hay muchos ingredientes para hacernos
pensar que así serán ya que en la Nacional se verán las caras los dos equipos
con las mejores marcas, mientras que en la Americana se repite la final del año
pasado, hay una rivalidad creciente entre ambas escuadras y además chocan un
equipo que sabe llegar a estas instancias contra otro que juega con la
motivación de llevar a su líder histórico, Ray Lewis, a despedirse en el juego
grande.
En
la Nacional, los Halcones de Atlanta reciben a los 49ers de San Francisco,
quienes por segundo año consecutivo se metieron a la antesala del Super Bowl y
además lo hicieron con otro mariscal de campo del que los llevó el año pasado,
lo cual no sucedía desde los Pieles Rojas de Washington de los años 80’s. Para
muchos, los gambusinos son favoritos para llegar a su primer Super Bowl desde
la campaña de 1994, pero yo no lo veo tan claro. Atlanta es un equipo que juega
muy bien como local, tiene un ataque muy balanceado, con grandes receptores, un
buen corredor, un mariscal de campo especialista en regresos en el último
cuarto y un ala cerrada histórico. Su defensiva, sin ser sobresaliente, acostumbra
generar errores del contrario.
La
marca de su mariscal de campo, Matt Ryan en casa es de 34 ganados y sólo 6
derrotas. En contraparte, San Francisco no gana un juego de postemporada como
visitante desde la campaña de 1988 en la final de Conferencia ante los Osos de
Chicago cuando Joe Montana y Jerry Rice llevaron al triunfo a los 49ers por
marcador de 28-3 http://www.youtube.com/watch?v=77lGvNuN-Ww. Los Gambusinos jugarán su décima cuarta final de la Nacional
(sólo los Vaqueros de Dallas han jugado más en toda la NFL), pero su marca en
ellas es de 5 victorias por 8 descalabros, y como visitante suma esa victoria en
88, por 3 descalabros.
En
1970 cayeron en San Francisco ante los Vaqueros, en 71 se repitió la historia
pero en Dallas, en 81 vino la primera “atrapada”, la de Dwight Clark para que
los 4ers vencieran 28-27 a los Vaqueros en San Francisco http://www.youtube.com/watch?v=u70qV-6QRuQ, en 83 perdieron en
Washington 24-21 ante los Pieles Rojas, en 84 se impusieron 23-0 a los Osos en
la bahía; en 88 registraron otro triunfo ante los de Chicago en la ciudad del
viento, en 89 apalearon a los Carneros de Los Ángeles por 30-3 en San
Francisco; en 90 cayeron 15-13 ante los Gigantes de Nueva York, en el partido
donde Leonard Marshall lesionó a Joe Montana y desencadenó un año después la salida de “Big Joe” de los Gambusinos http://www.youtube.com/watch?v=tHkfzXRVSfI. En
1992 sufrieron una de sus más dolorosas derrotas al caer ante los jóvenes
Vaqueros de Troy Aikman y Emmith Smith por 30-20; un año después, Dallas ganó
38-28 en el Dallas Stadium, en 1994 se impusieron a los mismos Vaqueros en 97, Green Bay se impuso por 23-10 en San
Francisco y hace un año, los Gigantes ganaron en tiempo extra en la bahía.
Atlanta
no tiene tanta tradición en juegos de campeonato, de hecho, apenas ha jugado
dos y ambos fuera de casa, por lo que el del domingo será el primero en su estadio.
En la campaña de 98, derrotaron en tiempo extra 30-27 a los Vikingos de
Minnesotta que habían gozado de una campaña de 15 victorias y un descalabro http://www.youtube.com/watch?v=R-3DDFGvnII; y
en Enero de 2005 cayeron 27-10 ante las Águilas de Filadelfia. El único partido
de playoffs entre Atlanta y San Francisco lo ganaron los Halcones 20-18 en
1998.
Más
allá de la historia, el duelo del domingo enfrentará a dos mariscales de campo
que jugarán por primera vez una final de Conferencia. Matt Ryan tiene más
experiencia que Colin Kaepernick, pero el mariscal gambusino es peligroso tanto
lanzando como corriendo, precisamente, una de las claves del juego será cómo
ajuste la defensiva local para frenar a Kaepernick, lo que le podría abrir
otras vías al ataque gambusino que es más diversificado de lo que era hace un
año con Alex Smith. La otra clave será la presión que deberá poner la defensiva
de los 49ers sobre Matt Ryan. Hace una semana, Seattle fue incapaz de capturar
a Ryan y ahí se escribió la derrota; también hay que destacar el duelo de los
linebackers visitantes ante el ala cerrado local, Tony González. Ambos equipos
deberán establecer el ataque terrestre con Michael Turner, los Halcones, y
Frank Gore por los californianos, para armar series ofensivas sostenidas que se
lleven mucho tiempo y así quitarle el balón a la ofensiva contraria. El partido
luce más parejo de lo que muchos creen y puede ser otro duelo cerrado que se
decida por los pequeños detalles.
En
la Americana, los Patriotas reciben a los Cuervos de Baltimore. Nueva
Inglaterra tiene una marca de 7 victorias y una derrota en estas etapas y además
está invicto en casa. Baltimore, por su parte jugará su tercera final de
Conferencia en las últimas 5 campañas, aunque su marca es de 1 triunfo y dos
derrotas.
Hace
un año, también jugando en Foxboro, Joe Flacco armó la serie ofensiva de la
victoria, pero una mala recepción evitó la sorpresa y cuando fueron por el
empate con un gol de campo de rutina, Billy Cundiff falló por lo que los
Patriotas alcanzaron el Super Bowl.
Hoy
Nueva Inglaterra es un equipo más completo ya que su ataque ya no es
unidimensional, ahora puede correr la pelota y eso los hace más peligrosos. A
la defensiva son menos vulnerables, mientras que la de los Cuervos se ha hecho
vieja, aun así han encontrado la forma de hacer grandes jugadas y de mantener
la esperanza de llegar al Super Bowl.
En
todas las comparaciones, los Patriotas salen ganando, sin embargo, el aspecto
motivacional, la forma en que la ofensiva está jugando, el crecimiento de Joe
Flacco y el recuerdo del triunfo de temporada regular sobre su mismo rival,
hacen que los Cuervos también tengan argumentos para buscar la sorpresa y
alcanzar el segundo Super Bowl en su corta historia.









Comentarios
Publicar un comentario