EL OLIMPO YA ES TERRENAL.
ANTONIO ABASCAL.
Quisiera ser el
romántico que se enamoró del deporte, quisiera seguir creyendo en la frase del
barón Pierre de Coubertain: “Lo importante no es ganar sino competir”, quisiera
pensar que los organismos deportivos velan por el bien del deporte, de los
atletas y de los aficionados, pero no es así y hoy tengo que reconocer que la
única frase aplicable a los deportes en general es la de César Luis Menotti
sobre el futbol: “El tiempo de los negocios se está comiendo al futbol”.
Y es que si el Comité
Olímpico Internacional es capaz de atentar contra su historia ya todo está
dicho. La exclusión de la lucha del programa de los Juegos de 2020 carece de una
lógica deportiva, es uno de los deportes más antiguos de la humanidad, siempre
ha formado parte de la agenda olímpica, es un deporte practicado en 189 naciones
que están federadas. En los países que alguna vez pertenecieron a la Unión
Soviética es una pasión y en las últimas ediciones olímpicas se ha convertido
en un deporte más competitivo donde más delegaciones obtienen medallas.
El día que se dio a
conocer la exclusión de la lucha, el tweet del COI recibió comentarios de 150
mil seguidores y tuvo más de 300 mil retweets en los que se pedía que el
organismo diera marcha atrás en su propuesta.
La decisión del COI,
pues, no tiene sustento deportivo. Entonces aparecen los raitings televisivos y
los números de las grandes corporaciones en cuanto a ventas para entender esta
propuesta del Comité Ejecutivo del organismo que preside Jacques Rogge.
Cierto es que la lucha
todavía tiene la posibilidad de presentar sus argumentos en Mayo y que la
votación para incluir un deporte al programa de 25 para los Juegos de 2020 será
en Septiembre en Buenos Aires, pero lo que llama la atención es la frialdad de
un grupo de personas que dicen trabajar para proteger los valores olímpicos y
en cambio afectar la historia del movimiento en pro de un mayor raiting.
El medallista mexicano
en lucha , Daniel Aceves (lo logró en Los Ángeles 84) de inmediato tomó la
estafeta para defender su deporte en México, con la idea de crear un movimiento
con repercusiones internacionales. En España (que acaba de sumar una presea en
Londres 2012 a través de la vasca, Maider Unda) también se han realizado
llamados para evitar la desaparición de este deporte en el programa olímpico.
Desgraciadamente lo que
sucede en el COI, no es el único ejemplo de la avaricia de los entes rectores
del deporte. La FIFA está en el ojo del huracán por los casos de corrupción en
torno al Mundial de Qatar 2022, una sede sin méritos deportivos, con muchos
problemas de logística para organizar la Copa del Mundo, pero que cuenta con
mucho capital para llevar esa fiesta a su país. La UEFA hipotecó uno de sus
mejores productos, la Eurocopa de Naciones, al aceptar que a partir de 2016 la
jueguen 24 equipos en vez de los 16 que han convertido al torneo en uno de los de
mayor nivel. A partir de ese año tendremos más partidos, más transmisiones, más
días de competencia, pero a cambio de bajar la calidad del certamen.
El Ciclismo está en una
severa crisis a causa del doping generado por la avaricia de los dueños de los
equipos, de los organizadores de las grandes vueltas, de la Unión Ciclista
Internacional, de los propios ciclistas y de los medios de comunicación que demandan
emociones todos los días.
GUADALAJARA
SIN OPCIONES PARA 2018
Regresando a temas
olímpicos, ayer el Comité Olímpico Internacional dio a conocer las tres
finalistas para obtener la sede de los Juegos Olímpicos de la Juventud en 2018.
Buenos Aires, Medellín y Glasgow son las ciudades que todavía optan a la
designación, mientras que Guadalajara y Rotterdam quedaron fuera de la
contienda. La Perla tapatía quedó fuera por razones de financiamento.
Esto nos lleva a
recordar que Río de Janeiro será la sede de los Juegos Olímpicos de 2016. Sin
embargo, para esa designación, el Comité Olímpico Internacional publicó los
informes técnicos de cada una de las aspirantes. Tokio era el proyecto mejor
evaluado, seguido de Madrid y en último lugar estaba Río. Pero apareció el ex
presidente brasileño, Lula da Silva quien cabildeó, utilizó su carisma y
recordó al COI que jamás había estado en Sudamérica, un mercado potencial muy
grande para el Olimpismo.
El resultado…ya lo
conocemos, Río superó a los proyectos mejor evaluados y será la sede de los
Juegos Olímpicos de 2016.
LOS
HÉROES TAMBIÉN SON HUMANOS.
Ana Gabriela Guevara y
Oscar Pistorius son dos atletas excepcionales que marcaron una época. La
mexicana logró que en un país que sólo consume futbol se hablara de atletismo y
que la mayor empresa televisiva transmitiera sus competencias en vivo. Campeona
mundial, ganadora de la Golden League y medallista de plata en Atenas 2004 en
los 400 metros planos, inició una carrera política que hoy la tiene como
Senadora de la República.
Sin embargo, su última declaración
en la que menospreció la medalla de oro del equipo de futbol soccer en Londres
2012 al calificarla como “de chanfle” (en alusión a la película de Roberto
Gómez Bolaños) la deja muy mal parada, ya que demuestra que no es una voz
confiable para defender al deporte mexicano porque le guste o no, el futbol es
el deporte más popular en nuestro país y forma parte del sistema deportivo de
nuestro país.
Oscar Pistorius ha
servido como motivación para muchos, sus medallas y su lucha por competir contra los atletas
convencionales también ha ayudado a cambiar nuestra forma de relacionarnos con
los atletas paralímpicos, sin embargo, hoy el sudafricano está acusado de asesinar
a su novia, la modelo Reeva Steenkamp; ojalá pueda aclarar su situación
jurídica.














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