SER MAMÁ: UN DEPORTE DE ALTO RENDIMIENTO.
EVE CASTELLANOS.
Cada vez es más común ver mujeres atletas de alto rendimiento
incorporadas en las diferentes disciplinas deportivas alrededor del mundo (para
algunas ha sido más fácil que otras) pero sin duda el común denominador de
todas ellas es el sacrificio, el esfuerzo y la dedicación que han mostrado por
conseguir un lugar entrenando jornada a jornada para poder
desempeñar de la mejor manera sus diferentes actividades deportivas.
No es nuevo decir que el papel de la mujer ha cambiado y que se han
abierto nuevos caminos gracias a la persistencia en el ámbito profesional, por
eso quienes logran combinar con éxito el doble rol de madres y atletas merecen
mi admiración absoluta, y también aquellas que han sobresalido dentro del mundo
del deporte y ahora tienen que enfrentar una de las competencias más
importantes de su vida, la de ser madres ejemplares.
Sé que tal vez habrá muchas deportistas en el mundo que desempeñan este
doble rol, pero en esta ocasión especial me enfocaré en 3 atletas mexicanas.
Lorena Ochoa, considerada como la mejor golfista mexicana de todos los
tiempos, quien además permaneció como número 1 del mundo por un largo período
con tan solo 25 años de edad. En su trayectoria la mexicana puede presumir de
129 títulos estatales, nacionales e internacionales, más de 27 ganados en la
LPGA (donde juegan las mejores exponentes del golf en todo el mundo) además de
numerosos premios y reconocimientos. En 2010 la tapatía anunció su retiro para
dedicarse totalmente a su papel de esposa. Fue en diciembre de 2011 cuando
recibió uno de los mejores premios en toda su carrera: ser mamá de su primer
hijo, Pedro.
Iridia Salazar enamorada del Taekwondo, quien conquistó la medalla de
bronce en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y medalla de plata en los
mundiales de 2001 y 2003, tuvo que cambiar su Dobok (uniforme) y los tatamis
para en 2009 obtener su mejor medalla: su hija Dasha. Sin duda una de las
mejores deportistas que ha tenido nuestro país.
Mariana la “Barbie” Juárez, boxeadora mexicana, mujer y madre. Una de
las profesiones en la que la pugilista ha tenido que superar poco a poco
barreras como la discriminación a causa del “machismo”, pero que una vez que
las ha podido vencer la convirtieron en campeona mundial de boxeo y fue
nombrada la mejor boxeadora del año en 2011 por el CMB. La “Barbie” además se
da tiempo de ser madre de Natasha, su hija de 6 años.
Definitivamente ser madre es una de las más importantes batallas que hay
que combatir, podríamos decir que es una de las disciplinas más abnegadas y
sacrificadas, no hay descanso, es un trabajo 24 horas al día, los 7 días de la
semana, en la que hay que dar lo mejor de sí siempre y a pesar de todo.
Detrás de un gran atleta hay una gran mamá, esa persona iniciadora de
sueños, la que te enseña a ser mejor persona, la que te da fuerzas para seguir
luchando a pesar del cansancio y los obstáculos a los que te puedas enfrentar.
Por eso y mucho más ser mamá podría ser considerado un deporte de alto
rendimiento en donde todo el sacrificio que ello conlleva tarde o temprano
obtendrá su recompensa, quizá una de ellas la que un hijo algún día pueda voltear
y dedicar su mayor gloria deportiva, profesional o personal y decir: “Para ti
Mamá”








Muy buen Blog Eve, que padre escribes, aunque no lo creas sigo viendote en TV y por este medio, Atte.: Ing. Alfonso Mendoza.
ResponderEliminarSaludos,