Por: David Alberto Badillo.
Amables aficionados
queda claro que el beisbol es un deporte de momentos, de rachas, de inercias.
Cuando llega la época tan especial de la postemporada, cuando el otoño cae y
octubre se hace presente muy poco cuenta
lo hecho a lo largo de la temporada.
El ejemplo nos lo
están dando los sorprendentes Reales de Kansas City y los constantes y
perseverantes Gigantes de San Francisco. Las dos novenas que llegaron al
playoff vía el juego de comodín tienen delantera en su Serie de Campeonato.
Para San Francisco el
camino todavía es largo, ganan por uno ante San Luis, pero se encuentran en su
casa. Por su parte los Reales tienen contra la pared a los Orioles de Baltimore
por 3 juegos a 0.
Seamos honestos, los
Reales de Kansas City no tienen figuras descollantes, es un equipo más bien
modesto que ejecuta a la perfección los fundamentos del beisbol, “el beisbol
pequeño”. Cuentan con una formidable
defensa, un ataque bueno, pitcheo en forma, relevo muy efectivo y tienen como
principal cualidad que nunca cejan, que son aguerridos y que están de vena. Todo
le sale a su favor. Y cuando un equipo así aparece, difícilmente pierde.
La presencia de
Kansas City llegó para refrescar las Grandes Ligas, quién le hubiese apostado a
los Reales en una liga donde están los Yankees, los Medias Rojas, los
Angelinos, los Atléticos, los Tigres… los Orioles.
Los Reales
representan una bofetada para las instituciones que gastan millones, un mensaje de que un buen
equipo puede tener su recompensa. Porque el éxito de Kansas se basa en la labor de equipo.
El perfil bajo, pero
honesto y ganador de los Reales comienza desde el manager, el señor Ned Yost , quien
como beisbolista fue un elemento discreto que jugó poco en las mayores y que
nunca fue una luminaria de los diamantes. Entre 1980 y 1985 vistió la franela
de los Cerveceros de Milwaukee, Vigilantes de Texas y de los desaparecidos
Expos de Montreal. Apenas promedió .212 al bate, nunca tuvo más de 242 turnos
en una temporada, fue suplente como cátcher y duró muy poco en las Ligas Mayores.
Su trayectoria como
manager abarcó del 2003 al 2008 con los Cerveceros y desde el 2010 con los
Reales. Es por mucho el momento más importante de su carrera el que vive en la actualidad.
Antes de ser manager
fue coach de bullpen y de tercera base con los Bravos, tuvo anillo de Serie
Mundial por el título de 1995 y en 2005 fue invitado como parte del cuerpo
técnico de Tony La Russa para el Juego
de Estrellas. Poco que contar en realidad del señor Yost.
En el juego 3,
Moustakas se llevó el espectáculo con sus lances a la defensiva, complementando
así su destacada actuación hasta el momento a la ofensiva, que bien le puede ir
promoviendo como el más valioso.
El infield de los Reales
es bueno, quizás un poco subestimado. Moustakas, Infante, Hosmer y el
venezolano Escobar en el campo corto, conforman un muy buen cuadro. En los
jardines Cain se destaca, en la serpentina James Shields ha sido el caballo de
mil batallas, pero si algo tiene en tan buen momento a los Reales es su relevo.
Kelvin Herrera, Wade
Davis y Greg Holland han maniatado a las ofensivas rivales en momentos
determinantes del playoff. Lo que demuestra la preponderancia que sigue
teniendo el pitcheo en todo esto.
7 victorias
consecutivas en el playoff del 2014 para
los Reales y 10 triunfos al hilo si tomamos en cuenta la Serie Mundial de 1985
ante los Cardenales de San Luis. Parece que los Reales podrían acabar hoy mismo
el compromiso y para ello mandan a Jason Vargas cuya última salida el 2 de octubre
siguió el guión que Yost ha escrito para su equipo. Vargas lanzó seis entradas,
limitando a los Angelinos a dos carreras para entregar el juego al trío de
Herrera-Wade-Holland para eventualmente apuntarse una victoria por 3 a 2.
Los Orioles por su parte mandan al mejor, a
Chris Tillman, sin margen de error Buck Showalter cambió la decisión, estaba
anunciado el mexicano Miguel González pero las urgencias del equipo exigen otra
cosa.
Las posibilidades
para Baltimore son mínimas, se cumplen 10 años de la única remontada de un 3 a
0 adverso, cuando los Medias Rojas de Boston ganaron la Serie de Campeonato de
la Liga Americana a los Yankees de Nueva York https://www.youtube.com/watch?v=dllnyWduwbY.
Pero existe otra
estadística lapidaria en contra de los Orioles: Nunca un equipo que ha perdido
los primeros dos juegos de la Serie de Campeonato jugando como local se ha
logrado levantar. Once veces ocurrió, y hasta ahora once veces fracasó el
equipo que perdió en su parque los primeros dos.
El único consuelo
estadístico que le podría quedar al equipo de Showalter es que los Orioles fueron la segunda mejor
marca como visitante en todas las Grandes Ligas con 46 ganados y 35 perdidos. Sin
embargo el consuelo dura poco cuando se sabe a quién le correspondió la mejor
marca. Sí, adivino usted, a los Reales de Kansas City que tuvieron una
imponente foja de 47 victorias y 34 descalabros, que ya hemos visto que en
postemporada han sabido mantener por el mismo sendero.
Pase lo que pase la campaña de los Orioles, imponiéndose en el Este de la Liga Americana es encomiable. Ellos intentarán ganar dos juegos en Kansas City para forzar el regreso a su casa e intentar ganar también dos ahí.
En el viejo circuito
la cosa está mucho más pareja. Los Gigantes comandan la serie por 2 a 1, el
golpe anímico de ganar en entradas extras a los pájaros rojos mediante un error
del relevista Randy Choate después de la dificultad que tuvo San Luis para
empatar a 4, puede representar un momento desequilibrante en favor de la novena
del señor Bruce Bochy, sin embargo los Cardenales no están muertos y hoy
intentarán ganar para amarrar el regreso a su casa.
Miller por San Luis
contra Vogelsong por San Francisco es el duelo programado para el determinante
juego número 4 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.
Por el momento
cabalgan rumbo al “Clásico de Otoño” los dos equipos comodines, a Kansas City
sólo una tragedia para ellos y una película épica favorable a Baltimore los
quita de ahí, San Francisco va adelante pero San Luis tiene todavía mucho que decir.
Si el clima lo
permite el próximo miércoles estaremos hablando del primero de la Serie
Mundial, y podremos confirmar si fue con la presencia de los dos equipos que
arribaron por la vía del dramatismo, del sufrimiento y de la expiación llamada
juego por el comodín.
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