Por Leopoldo Aguilar.
A pesar de que no llegan en un
buen momento como organizaciones, un América contra Guadalajara, siempre debe
llamar la atención y se debe jugar de otra manera, con el cuchillo entre los
dientes porque eso es lo que le ha dado nombre a esta rivalidad
https://www.youtube.com/watch?v=93dS9XoYzO8.
Hoy en día, en este mundo
deportivo lleno de enjuiciamientos, de rumores, de hablar siempre de lo que
pasa fuera de cancha por la falta de argumentos periodísticos para informar y
analizar de lo que pasa en la grama, un América contra Chivas llega en medio de
grandes rumores.
Es difícil pensar en que tengamos
a un público que aprecie mejor el juego cuando toda la semana se le bombardea
con chismes, con declaraciones, con rumores, que si el “Gullit” se fue de
parranda, que lo suspendieron, que llegó borracho a entrenar, entre otras.
Se habla acerca de que si
Cuauhtémoc Blanco debió jugar este partido, que América debió rendirle homenaje
en el Clásico. Que si Nacho Ambriz es capaz de resolver un partido importante,
y controlar a un grupo que parece rebasarlo.
Difícilmente escucharemos una
análisis de la forma en la que juegan, de sus hombres importantes, por lo tanto
ese factor de rivalidad en especial se alimenta a base de superficialidades y
por argumentos que tienen todo ámbito menos el deportivo.
Es difícil saber que esperar de
un partido como este donde los integrantes de ambos planteles poco tienen y
poco entienden de la identidad de sus instituciones, porque no crecieron y no
se desarrollaron dentro de esa institución.
A pesar de que ambos hacen
grandes trabajos en divisiones inferiores, al momento de llegar al primer
equipo las puertas se cierran, por la preferencia y tolerancia para los
extranjeros o porque alguien hace negocio llevando jugadores mexicanos de medio
pelo o que están lejos de un nivel optimo
al momento de arribar a Chivas. Que en combinación da el resultado de
que pocos jugadores de ambas canteras tengan un papel protagónico en los
primeros planteles.
Por si fuera poco son plantillas
distraídas en muchos temas, siempre están al pendiente de si van, de si vienen,
si alguien se desveló, de si el otro no le habla, de si no festejó, de si lo
vio feo, de si ya se fueron malos refuerzos, entre muchas cosas.
Entonces después de una semana de
tormenta se llega a la cancha, y entonces el tema debe cambiar, aunque algunos
comentaristas se mantengan en la misma de hablar sobre todos los chismes por su
falta de capacidad para leer el juego.
Si todos estos factores se pueden
evitar, las plantillas deben salir a dar todo, porque un Clásico Nacional de
eso se trata, de entregarse, de salir a morirse por defender los colores
https://www.youtube.com/watch?v=1BP-AV9nI64. Cuántos
lo entenderán y cuántos jugadores estarán a la altura del partido. Es difícil
saberlo.
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