ANTONIO
ABASCAL.
Gabriel Esparza ingresó al
minuto 85 en lugar de Alexis Canelo, en lo que significaba su reaparición ya
que había estado ausente en las tres visitas que tuvo el equipo camotero frente
a Pachuca, Chivas y Veracruz; su aparición en el terreno de juego apuntaba a
ser anecdótica ya que Cruz Azul presionaba con todo en busca del gol de la
victoria y el equipo local se dedicaba a destruir, pero en el minuto 92, Ángel
Mena perdió un balón en mediocampo gracias a la barrida de Jerónimo Amione,
Pablo Míguez condujo el contragolpe y encontró libre a Esparza quien cruzó su
disparo de zurda para evitar la estirada de José de Jesús Corona y generar la
apoteosis en la afición poblana https://www.youtube.com/watch?v=Yb0qpMWV3wM.
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Hasta ese momento, los
aficionados camoteros habían presentado una
versión tímida; superados en número por los azules, apenas se hicieron
escuchar con el gol del empate, generado tras otra buena jugada de Amione; otra
vez, quedó de manifiesto que los seguidores poblanos solo necesitan un guiño de
su equipo para apoyar, para hacerse sentir; el problema es que las directivas
camoteras los han acostumbrado a migajas. La alegría que se sintió en el
Cuauhtémoc es válida, porque el gol de Esparza casi significa la salvación
matemática; el Puebla está a dos puntos de alcanzarla y se puede dar por
méritos poblanos o por la falla de Veracruz; este gol significa mucho para lo
inmediato, pero desgraciadamente, puede tener un valor menor a futuro.
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| IMAGO 07 |
Me explico, la apoteosis
vivida en el Cuauhtémoc con ese gran grito de gol, es la misma que se vivió con
el tanto de Jonathan Lacerda contra los Rojinegros del Atlas en el Clausura
2013 https://www.youtube.com/watch?v=v1hq5g4guTU o el que anotó Alfonso Tamay en Torreón en 2015 https://www.youtube.com/watch?v=SL87Jq4MzVY, goles que también
salvaron a la Franja y que dieron a pie a comentarios que ya se escuchaban ayer
en las redes sociales: “Si Cardozo se queda, él reforzará al equipo y vendrán
buenos jugadores”…”Este equipo bien reforzado puede dar”, y otros por el
estilo.
El problema es que el
Puebla ha vivido así en las últimas campañas: De un gol que signifique la
salvación, varios meses para planear la próxima temporada y luego el eterno
regreso a la dura realidad donde, por un lado, la falta de un mayor capital para invertir y por el otro la nula capacidad del director deportivo
en la planeación hace imposible la
conformación de una plantilla con mayor calidad. Y discúlpeme usted pero de
cara al ciclo 2017-2018 no soy optimista porque primero se deberá definir el
tema del descenso en este Clausura 2017 ya que el otro equipo del grupo sigue
inmerso en la lucha por la salvación; Veracruz, Jaguares Chiapas y Morelia se
disputarán en tres juegos el derecho a mantenerse en la Liga MX, con el Puebla
muy cerca de alcanzar la salvación matemática.
Si las cosas se mantienen
como hasta ahora y Jaguares se queda en el máximo circuito, los López Chargoy
deberán decidir qué hacer con las franquicias, ya que de acuerdo con Enrique
Bonilla deberán vender una de ellas; los chipanecos arrancarán el próximo ciclo
hundidos en el último lugar de la tabla
de cocientes con una desventaja de seis puntos con respecto al Atlas, de 11 con
Cruz Azul, de 12 con Querétaro, de 17 con Santos Laguna y de 18 con el Puebla;
lo que hace más difícil que alguna empresa se interese en la franquicia.
En el caso del Puebla de
la Franja esos 18 puntos de colchón podrían significar la posibilidad de armar
al equipo sin prisas o de dar pie al interés de alguna empresa para adquirir la
franquicia; en días pasados he tenido la oportunidad de platicar con el decano
del periodismo en Puebla, Enrique Montero Ponce y con el ex presidente del Puebla,
Jesús López Chargoy y ambos coinciden en explicar que lo ideal para la Franja
es que una gran empresa la compre, que los tiempos en que particulares sin el
apoyo de una empresa de características multinacionales se haga cargo de los
equipos es cosa del pasado; sin embargo, siendo honestos se ve difícil
conseguir a ese nuevo dueño.
Los activos del Puebla de
la Franja son escasos, carece de canchas propias para entrenar, cuenta con
pocas cartas: Campestrini, Herrera, Rojas, Eduardo Pérez, Carlos Gutiérrez,
Patricio Araujo entre las más llamativas, sí tiene un Estadio moderno en
comodato (el dueño sigue siendo el Gobierno del Estado), pero también tiene que
afrontar muchos problemas legales con la anterior directiva y hasta con algunas otras; afronta deudas con los actuales
jugadores y ante el SAT, lo que hace muy difícil que una empresa poderosa
realmente quiera invertir en el equipo camotero; si por ahí, surge algún
empresario interesado me parece que seguiría en este concepto de un particular que con algo de dinero quiere
aventurarse en el futbol, pero sin un gran respaldo.
Eso nos deja en el
entendido que muy probablemente, los López Chargoy se mantengan con una
franquicia y nos lleva a la historia ya conocida: La necesidad de planear la
temporada, una asignatura pendiente para el actual Presidente del equipo,
Carlos López Domínguez y para su director deportivo Walter Fleita; en las
últimas campañas hemos escuchado que se buscará apuntalar al equipo, que se
hacen viajes a Sudamérica para ver a los posibles refuerzos en la cancha y al
final ninguno de esos posibles fichajes se hacen realidad.
Hay que decir las cosas
como son, este Puebla se salvó porque tenía un buen colchón de puntos, porque
no hay que perder de vista que este equipo es el último lugar del Clausura
2017, que apenas ha ganado tres partidos y en cambio ha perdido 7, que nunca
aprendió a defender la pelota parada, que el actual estratega, José Cardozo
(esta semana muy popular por la victoria conseguida ante Cruz Azul) debilitó al
equipo con sus decisiones como mandar a la banca a Jerónimo Amione, la
desaparición de las alineaciones de Gabriel Esparza o de Francisco Acuña, algo
que puede alargarse a David Toledo o Francisco Torres cuando ninguno de estos
jugadores había justificado su regreso a la banca; hoy, el Puebla está casi
salvado pero no podemos perder de vista que varias decisiones del técnico
guaraní han carecido de sentido https://www.youtube.com/watch?v=HuNFcalBH-M.
Sin embargo, también hay
que reconocer que Cardozo tuvo que lidiar con una plantilla muy mal hecha,
responsabilidad de López Domínguez y de Walter Fleita, que decidieron dejar en
libertad a Matías Alustiza (algo necesario), pero que lo suplieron con Federico
González y la misma lógica aplicaron para el resto de las bajas. No es
casualidad que el penúltimo lugar de la tabla general sean los Jaguares Chiapas
y el último, el Puebla de la Franja. La familia no supo qué hacer con dos
franquicias en riesgo de descenso y, por ello, su planeación fue tan mala.
También es cierto que es
la familia López Chargoy la que está arriesgando su patrimonio en el futbol y
que no va a poner todas las canicas en el equipo, en tiempos donde las inversiones
cada día son más fuertes, pero cuando no tienes tanto dinero es necesario ser
mucho más inteligente a la hora de arriesgarlo. Es cierto, que el Puebla no
puede competir con Monterrey, Tigres y otros equipos poderosos, pero en la
Franja también ha faltado inteligencia para planear, humildad para reconocer
errores y una mejor gestión deportiva.
Ahora que el deporte
favorito de muchos es fabricar culpables, habría que comparar el rendimiento de
los jugadores extranjeros del Puebla de la Franja y llegar a conclusiones, si
el director deportivo se ha mantenido varias temporadas y la mayoría de las apuestas
extranjeras ha fracasado, es un indicativo de dónde está la verdadera falla,
aunque dudo que se tomen decisiones en ese sentido, por lo que habría que pedir
que una vez conseguida la salvación matemática, la actual directiva y su
director deportivo hagan un ejercicio de verdadera autocrítica (de forma
personal, no ante los medios) y con las enseñanzas de este ciclo puedan planear
de mejor manera el 2017-2018 o si no será cuento de nunca acabar.
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