Ir al contenido principal

LA DEFENSA DEL ESTILO.



ANTONIO ABASCAL.

Hoy no se trata de gustos (ya habrá tiempo para analizar el Mundial desde esa tesitura), se trata de hablar de estilos de juego y de la importancia que tiene en un torneo de selecciones nacionales. Este fin de semana vimos a dos campeonas del mundo fracasar al ser eliminadas en Octavos de Final debido a que una nunca supo a qué jugaba y el entrenador cambiaba no sólo formación sino el estilo en cada partido, y la otra porque se traicionó a sí misma y terminó jugando con mucha posesión de pelota pero a un ritmo cansino, sin moverla rápido, sin explosividad de los laterales y sin la presión alta que acompaña al verdadero juego de posición.

Diario Deportivo Más
Argentina y España tuvieron dudas desde su debut y aunque avanzaron demostraron, junto con Francia y Uruguay desde el lado positivo, la importancia de tener un estilo definido. Del lado argentino, Jorge Sampaoli jamás tuvo control ni del grupo de jugadores, ni supo estructurar una forma de juego en los meses que estuvo a cargo de la albiceleste; en los partidos previos a la Copa del Mundo, todo apuntaba que Lo Celso sería el gran socio de Messi, pero en la Copa del Mundo no disfrutó de minutos de juego y al contrario Enzo Pérez que estaba fuera de la lista y que ingresó a ella por la lesión de Lanzini, se convirtió en un hombre clave en los parados del ex timonel de Chile; Argentina un día quería tener la pelota y apostaba por Ever Banega como socio de Messi, para al otro juego sacarlo, en otro intentó con línea de tres en el fondo, para regresar a la clásica de cuatro defensas, y así llegó al decisivo partido contra Francia con Messi de falso nueve; apostó todo a Javier Mascherano como contención, cuando el “Jefecito” ya no está para esos trotes y por ello en cada partido se vio mal, finalmente fue incapaz de darle confianza a los guardametas y así Argentina terminó sin encontrar a Messi y fuera de la Copa del Mundo.

Voz de América
El caso español puede ser más grave porque llegaba como uno de los grandes favoritos, pero lo que mal inicia mal acaba y luego de la falta de lealtad de Julen Lopetegui quien con contrato renovado negoció a la espalda de la Real Federación Española de Futbol con el Real Madrid, lo que le costó su cargo a dos días del Mundial (en una decisión que pudo ser apresurada), la selección roja nunca encontró su mejor versión; aunque en este caso conviene matizar varios detalles: Durante la perfecta clasificación a la Copa del Mundo, Diego Costa casi no jugó por culpa de las lesiones y su bajo nivel en el Chelsea; en los amistosos previos a Rusia 2018, todavía con Lopetegui en el banco, España exhibió la misma falta de ideas ante equipos que se le encerraron como Suiza https://www.youtube.com/watch?v=jnsJdtwgrEI y Túnez https://www.youtube.com/watch?v=z6vBebshAYs.
Enfoque Noticias
Ya sin Lopetegui y con Fernando Hierro como bombero se quiso seguir la misma hoja de ruta con matices; cuando España tomó ventaja en el Mundial ante Portugal, Irán y Rusia se echó más atrás de lo que lo hacía anteriormente; además, la presión alta nunca estuvo presente y eso le impidió gobernar los partidos.
LA GACETA Salta
Hierro nunca quiso retocar el trabajo de Lopetegui e insistió con Costa en el eje del ataque (como cuatro años antes Del Bosque sin encontrar la solución) y con un David de Gea bajo de forma y de confianza; sin embargo, el “bombero” sí se atrevió a traicionar el estilo español dejando a Andrés Iniesta en el banquillo para el partido ante Rusia con el pretexto de buscar mayor profundidad y disparo de media distancia con Marco Asensio; el problema es que ni tuvo la profundidad y Asensio se atrevió a disparar fuera del área hasta el minuto 100 del partido de ayer, ya con Iniesta en la cancha; lo que hizo Hierro fue caer en la presión de la prensa de Madrid que pedía esa mayor profundidad y cuestionó al manchego, pese a que las gotas futbolísticas de España en esta Copa del Mundo habían salido de sus botas y de las de Isco.

Twitter
España se traicionó a sí misma y ofreció en Rusia la mejor explicación para diferenciar el juego de posición que sabía practicar y que antes encumbró al Barcelona, con el famoso “tiqui-taca”, ese al que Guardiola un día confesó que lo odiaba: “El tiqui-taca es tener la pelota sin ninguna intención, yo odio eso”, dijo el técnico catalán. La “Roja” hizo más de 1100 pases contra Rusia, pero todos cortitos sin posibilidades de sorpresa, sin profundizar, sin intención; lo peor es que no fue capaz de sostener ventajas y sus defensas centrales tan afamados, ambos, cometieron muchos errores.

El Diario de Yucatán
De tal forma, España pasó de tener a un técnico inmóvil para tomar decisiones arriesgadas como sentar a De Gea, a uno que se atrevió a cuestionar el estilo y dejar en la banca a Andrés Iniesta en lo que fue la mayor traición a un estilo triunfador y vistoso. El problema español no fue morirse con un estilo acabado (como ahora pregonan algunos desde la capital española), fue traicionar el estilo que los había llevado al éxito, con algo todavía peor: Hierro y sus secuaces fueron incapaces de dar carpetazo al juego de posición y apostar por algo diferente; creando un Frankenstein a partir de la posesión de la pelota sin intención, el famoso “tiqui-taca”.

Libero/EFE
Del lado contrario de argentinos y españoles están Uruguay y Francia; los uruguayos entienden el futbol a partir de marcar muy fuerte, de no ceder espacios y de buscar en largo a sus atacantes; podrá gustar o no, pero esa es la forma de sentir el futbol por parte de los charrúas y verlos el sábado ante Portugal fue un deleite porque dieron cátedra de cómo se defiende una ventaja, sus centrales cortaron casi todo, salvo el gol de Pepe, Fernando Muslera estuvo seguro en la puerta y sus mediocampistas ofrecieron un gran despliegue en lo físico con Matías Vecino, Lucas Torreira, Nahitan Nandez y Rodrigo Betancur que fueron capaces de aguantar a los lusitanos y conectar con Suárez y Cavani, sin olvidar el gran partido de Laxalt en el lateral izquierdo, lo que los llevo a no sufrir mucho en la parte final del duelo celebrado en Sochi.

The Indian Express
Uruguay no cambia, ni negocia su forma de jugar y así se ha metido de nuevo entre los ocho mejores del mundo, lo mismo que Francia que apostó por un medio campo menos creativo y de mucho músculo que le permite robar balones y lanzar a sus figuras en la delantera para explotar su velocidad; insisto en que lo que hacen ambos puede gustar o no, pero supieron definir un estilo para jugar la Copa del Mundo y lo han ido puliendo para meterse a las fases decisivas, algo que Argentina no pudo hacer y que España traicionó.

Libero
La conclusión de los primeros cuatro octavos de final es que han avanzado los equipos que supieron imponer su estilo y que no tuvieron dudas de esa forma de jugar; hoy tendremos otro duelo entre un equipo que domina lo que hace como Brasil, y otro que intenta ser camaleónico y que ha sido incapaz de definir una forma de juego estable como México, veremos si se siguen imponiendo, las selecciones que tienen más claros sus conceptos de juego.

DIY Mauritius


Comentarios