ANTONIO
ABASCAL
Los Nacionales de
Washington se coronaron campeones de la Serie Mundial por primera vez en su
historia y rompieron un ayuno de 95 años en los que la capital de Estados
Unidos no había saboreado las mieles del triunfo en el Rey de los Deportes; lo
hicieron de la manera más improbable ganando los cuatro juegos en Houston
justamente a un equipo como los Astros que sólo perdieron 21 partidos en casa durante
la temporada y que nunca habían ligado dos derrotas consecutivas, además los
Nacionales se convirtieron en el primer equipo en ganar la Serie Mundial tras
empezar la campaña con marca de 19 ganados y 31 descalabros en los primeros 50
juegos de la temporada.
![]() |
| Washington Post |
El triunfo de los
Nacionales se dio en un momento en que la proliferación de estadísticas y las
decisiones emanadas de ellas dominan el beisbol de la gran carpa; la
sabermetría llegó para quedarse y aplicar lo que las estadísticas reflejan: Hoy
vemos formaciones especiales para dominar a los bateadores, relevistas que abren partidos
y hasta pitcheo por comité, es decir, desde la apertura del juego el lanzador
sólo está una o dos entradas; los managers miden los lanzamientos de sus pitchers,
atienden a las vueltas que da el orden al bat y pocas veces dejan que su
lanzador abridor enfrente por tercera vez al orden al bat contrario. Todo eso
está muy bien, pero hay otros factores que no se pueden controlar y son los que
le dan vida al juego de pelota y al deporte en sí: Esos factores que no se
pueden controlar dependen de los peloteros y le dan su toque humano al beisbol.
![]() |
| The Herald-Mail |
Las formaciones
especiales no solamente se vencen con poder; en la Serie Mundial hubo piezas de
bateo de Anthony Rendón de los Nacionales o de Josh Reddick de los Astros, por
mencionar a algunos que lograron conectar imparables a pesar de la colocación
de los hombres del cuadro, pero me parece que una de las claves de la victoria
de los Nacionales se dio por el grado de complicidad, de unidad que tuvo el
equipo durante toda la postemporada, sin dejar pasar el liderazgo de Max
Scherzer, lanzara o no, y la gran dupla que el propio Scherzer con Stephen
Strasburg quien a la postre resultó el Jugador Más Valioso gracias a sus dos
victorias en los juegos 2 y 6 https://www.youtube.com/watch?v=h-WTB6PYzDI, en donde se sobrepuso a un inicio titubeante
para después secar a los bateadores de los Astros y en el caso del sexto juego
cuando su equipo ya afrontaba la eliminación.
![]() |
| PBS |
En el séptimo juego que
se celebró el miércoles pasado, los Astros tuvieron la ventaja (como la tuvieron
en el uno y en el seis) y su abridor Zach Greinke estaba maniatando a los
Nacionales que sólo habían dado un hit y recibido una base por bolas; además el
oriundo de Florida estaba siendo económico en sus disparos a la goma, por lo
que a la altura de la séptima entrada ya se cocinaba el banderín para los
Astros. Y fue precisamente en lo que algunos llaman “la fatídica” cuando el juego
cambió. Anthony Rendón pegó el segundo hit de los Nacionales pero fue un
cuadrangular que rompió la blanqueda y ahí también se dio una estampa que
refleja lo que fue el equipo de la capital estadounidense durante la
postemporada; los Nacionales seguían perdiendo 2-1 y estaban a ocho outs de
quedarse en la orilla, pero Rendón y sus compañeros siguieron la rutina que
habían establecido: El jonronero llegó a la caseta y empezó a bailar al ritmo
que marcaban sus compañeros para llegar al final de la misma y cerrar con la mímica
de poner un auto en movimiento manejando. Ese era el grado de unión y
compañerismo que los peloteros de los Nacionales pudieron construir para enracharse,
regresar de ese 19-31, meterse al juego de comodín ante los Cerveceros de
Milwaukee, regresar en la pizarra como visitantes frente a los Cerveceros,
vencer en cinco juegos y en Dodger Stadium a los Dodgers que llegaban con la
mejor marca de la Liga Nacional, barrera a los Cardenales de San Luis ganando
los dos primeros en el parque de los pájaros rojos y sorprender a los Astros en
siete partidos que quedaran en el recuerdo https://www.youtube.com/watch?v=K1JpV6ONsXw.
![]() |
| Federal Baseball |
Mucho se ha hablado de
la forma en la que manejó la parte final del séptimo juego el manager de los
Astros, A.J. Hinch quien tras el cuadrangular de Rendón y la base por bolas a Juan
Soto, optó por sacar a Greinke y apostar por su relevo; ya habíamos apuntado
que Greinke había hecho pocos lanzamientos a home, pero Hinch no le tuvo
confianza al veterano para sacar la entrada, en ese momento ya tenía calentado
a su habitual abridor, Gerrit Cole, pero prefirió a un relevista que un día
antes había recibido un cuadrangular de Rendón, el veterano Will Harris, para
enfrentar a otro veterano, Howie Kendrick quien había estado callado en la
serie pero que ya había pegado el cuadrangular que eliminó a los Dodgers en la
Serie Divisional; Kendrick volvió a responder pegando otro home run con un
hombre a bordo para adelantar a los Nacionales y ponerlos a nueve outs de ganar
el Clásico de Otoño, mientras que Harris se convirtió en el primer lanzador
desde Ray Kremer en 1925 en permitir cuadrangulares en los juegos 6 y 7 de una
Serie Mundial (Dato extraído de Baseball Reference).
![]() |
| Chicago Sun-Times |
A partir de ese
momento, AJ Hinch tomó decisiones ilógicas al adelantar al mexicano Roberto
Osuna y mandarlo a relevar desde la séptima; Osuna cumplió en ese episodio,
pero en la octava recibió una carrera, fue relevado por Pressly quien finalizó
la octava, en la novena apareció Joe Smith quien recibió par de carreras que
sentenciaron el juego, mientras que el otro mexicano Urquidi, acabó con ese
episodio. Los Nacionales ganaron porque nunca se dieron por vencidos, porque no
se hundieron tras perder tres partidos consecutivos en casa tras haber ganado
los dos primeros en patio ajeno; hace 23 años, los Bravos de Atlanta estuvieron
en la misma situación ante los Yankees de Nueva York y los Mulos de Manhattan
sí fueron capaces de ganar tres seguidos en Atlanta y finiquitar la serie en su
regreso a Nueva York https://www.youtube.com/watch?v=22LqYlOcTfs.
![]() |
| KXRM |
La sabermetría es importante pero no es la respuesta absoluta
en el beisbol, es positivo que se apliquen todas las estadísticas para
enfrentar situaciones determinadas pero no es el único camino, porque al final
las estadísticas sólo reflejan tendencias y se está tratando de eliminar a la principal
virtud de ciertos peloteros pero queda una rendija para que ese pelotero haga
ajustes o el manager contrario también haga movimientos. Hoy se quiere llevar
al beisbol a la exageración de la medición, pero los Nacionales nos recordaron
que este deporte todavía lo juegan seres humanos con inteligencia y capacidad
para modificar sus propias tendencias, pero sobre todo, seres humanos capaces
de creer en un objetivo, en una meta; seres humanos que se motivan y que así
pueden alcanzar logros tan improbables como ganar cuatro partidos fuera de casa
al mejor local y coronarse campeones sin haber vencido en un solo juego en
casa. Afortunadamente el deporte lo juegan los seres humanos y eso lo hace tan
impredecible, tan apasionante.
![]() |
| Call to the Pen |







Comentarios
Publicar un comentario