ANTONIO
ABASCAL.
Los jerarcas del futbol
mexicano dieron un gran golpe al producto que deberían proteger y confirmaron
que su paso por esta actividad se debe al interés económico y hasta político,
que no les interesa el desarrollo del futbol mexicano y con sus decisiones han
hundido a nuestro balompié en una situación muy complicada para mantener, no
elevar, el nivel competitivo: Sin Copa América para la selección a la que han
colocado en la zona de confort de CONCACAF, sin Copa Libertadores para los
clubes, sin ascenso y descenso que ayudaba a que los clubes no se tiraran a la
hamaca (aunque siempre había algunos que aparecían implicados), sin
regla de menores y dejando a los clubes de Liga de Ascenso sin la posibilidad
del premio mayor.
La creación de la “Liga
de Desarrollo” es otra de las falacias de un futbol que se ha acostumbrado a
ellas y en el que priva la comercialización excesiva. Dentro de esas falacias
se encuentra la llamada Comisión del Jugador que dice representar a los
intereses de los jugadores, pero que está lejos de funcionar como un verdadero
sindicato (como el español o el italiano, por poner algunos ejemplos), ya que
es una rama más de la Federación Mexicana de Futbol y, por lo tanto, es juez y
parte; el tibio boletín firmado por su Presidente, Álvaro Ortíz, en el que
muestra su extrañeza y desacuerdo por la abolición del descenso durante cinco
años demuestra, una vez más, que este órgano forma parte de la escenografía que
han creado para el futbol mexicano y donde a través de él se pretende que los
futbolistas se sientan representados, cuando en realidad a la inmensa mayoría
de los jugadores sólo les importa su entorno cercano y son incapaces de
solidarizarse con sus compañeros que juegan en divisiones inferiores, aunque
algunos por lo menos en redes sociales han mostrado un apoyo mediático hacia
esos futbolistas que se pueden quedar sin trabajo por las características que
han pregonado de la nueva liga.
Diez equipos votaron a
favor de la propuesta que presentó el Presidente de la Liga Mx, Enrique
Bonilla: América, Santos, Atlas, San Luis, Morelia, Tijuana, Puebla, Toluca,
Querétaro y FC Juárez por lo que ganaron una apretada votación ya que Pachuca,
León, Chivas, Necaxa, Monterrey, Tigres, Cruz Azul y Pumas se mostraron en
desacuerdo, manteniendo su dignidad porque todo torneo deportivo
se debe basar en el hecho de ser mejor a la alza y no ser el mejor de los
peores. En todas las ligas importantes funciona el principio de ascenso y
descenso, FIFA lo apoya y en las ligas más importantes no se han tentado el
corazón cuando equipos con prosapia caen a la segunda división: En Inglaterra el
Nottingham Forest que ganó dos veces la hoy llamada Champions League no ha
podido regresar desde la 98-99 cuando descendió como colero de la Premier
League https://www.youtube.com/watch?v=HZg1D0nFWGg, el Leeds United es un equipo de gran tradición que cayó a la segunda en
2003-2004 y luego también descendió a Tercera División https://www.youtube.com/watch?v=XfGKBu5b5Fs.
En España el Zaragoza,
un equipo que ganó títulos europeos https://www.youtube.com/watch?v=4Zq9kUeAmkQ, sigue en la Segunda División tratando de
regresar al máximo circuito pero todos estos importantes clubes recibieron un
castigo cuando no estuvieron a la altura de su historia. En México se ha
eliminado por cinco años la posibilidad de que equipos mediocres tengan un
castigo deportivo, pero también se está eliminando la
posibilidad de un verdadero desarrollo futbolístico. Los jerarcas dicen que no
hay certidumbre económica en la Liga de Ascenso y quieren evitar historias como
la de Lobos BUAP, pero la realidad es que esa poca certidumbre se debe
únicamente a ellos ya que con sus decisiones debilitaron a un circuito que, de
por sí tenía carencias: Fueron los jerarcas quienes se inventaron una
certificación tan absurda que hasta obligaba a los equipos a tener un cierto
cupo mínimo en sus estadios como si esto fuera sinónimo de espectáculo y de buen futbol, fueron
ellos los que se inventaron que el equipo descendido pudiera pagar una multa para
quedarse en el máximo circuito, fueron ellos los que ayudaron para que sólo
hubiera 12 equipos participantes y solventando gastos.
La Segunda División
mexicana generó historias como las del Zacatepec y Toluca, equipos que lograron
ascensos y se convirtieron en importantes en Primera División, historias como
las del Puebla de los 70s que lograron un ascenso y luego se consolidaron en el
máximo circuito para retar a poderosos como el América, historias como las del
poblano Rafael Chávez Carretero quien fue campeón de goleo de Tercera División
con las Águilas UPAEP para después emigrar a los Halcones de Oaxtepec (que con
el “Picao” Arnauda le habían ganado la final a la universidad poblana) y ahí
fue campeón de goleo para ascender con el equipo del balneario y luego militar
en varios equipos entre ellos el Puebla y el Atlante. Historias como la de los
Tigres que cuando cayeron a la entonces ya llamada Primera “A” armaron un
trabuco para regresar rápido y lo consiguieron, historias como las del León de
Matosas. Muchas veces no fue una liga ejemplar, pero sí generaba competencia.
Hoy el futbol mexicano
sabe a mediocridad, para un futbol acostumbrado de presumir y cacarear que está
dentro de las primeras 20 ligas más importantes a nivel mundial, con esta
decisión se ha puesto al mismo nivel que las ligas de Estados Unidos y Lituania
que están fuera de los cincuenta primeros lugares de ese ranking de ligas,
mientras que otras como la australiana que tampoco tienen ascenso y descenso ni
siquiera aparecen en ese listado. Hoy el futbol mexicano sabe a metal, ese
sabor de las monedas de a peso cuando se apilan, porque ni siquiera han
demostrado tener una verdadera visión empresarial para generar ganancias más
cuantiosas, hoy el futbol mexicano está más lejos de ese quinto partido
mundialista porque hay decisiones que no van afectar al siguiente mes, pero hoy
el futbol mexicano carece de la competitividad que ayudó a un ligero
crecimiento a nivel internacional, aunque ese crecimiento sólo dio para hacerse
un habitual en la ronda de Octavos de final de los mundiales.
Con sus decisiones los
jerarcas del futbol mexicano también le han complicado el desarrollo al talento joven ya que
sin el pretexto de la regla de menores, los técnicos seguirán apostando por
extranjeros de mediana categoría pero con mayor experiencia como si eso les
garantizara resultados. Pensemos en el Puebla de la Franja que con todo y regla
de menores no le estaba dando oportunidad a jugadores de la cantera como Diego
Zago o jóvenes que se especializan en una posición como la lateral izquierda
como Ivo Vázquez y se ha preferido improvisar; ahora sin la regla las
oportunidades para esos canteranos serán muy escasas. Una muestra más de la falta
de una verdadera planeación y de una medición de los efectos de las decisiones.
Bienvenido al futbol
simulación donde los lugares en el máximo circuito están en una subasta porque
da la impresión, gracias a los tuits de José Antonio García, que la Liga Mx
crecerá en número y que el Atlante (no por la vía deportiva como lo reconocía
el directivo) regresará al máximo circuito y a la Ciudad de México. Ese es
nuestro futbol, un club de Toby en donde
lo importante es no contradecir a los socios principales, las televisoras, y
generar un producto que se mantenga la mayor parte del tiempo al aire aunque la
calidad sea mediana o hasta baja.
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