ANTONIO
ABASCAL
Hace un mes cuando se
contaban los días para la inauguración de Tokio 2020 uno de los puntos
centrales era la segunda aparición del Equipo Olímpico de Refugiados que
igualmente sería el segundo en desfilar sólo detrás de Grecia; la nadadora
Yusra Mardini sería la encargada de llevar la bandera del Comité Olímpico
Internacional, pero una vez que iniciaron las competencias la vorágine de
resultados nos envolvió y poco se volvió a hablar del equipo de refugiados que,
dicho sea de paso, se quedó a las puertas de obtener su primera presea. Sin embargo,
ahora que también habrá equipo paralímpico de refugiados conviene recordar que
todos estos atletas han encontrado en el deporte una vía de escape a
situaciones muy duras que incluso han puesto su vida en peligro y, por ello,
han tenido que huir de sus países de origen para buscar mayores libertades.
| iNews |
Kimia Alizadeh Zonouzi
es una taekwondoín iraní que ganó medalla de bronce en Río 2016 en los 57
kilogramos derrotando a la sueca Nikita Glasnovic por lo que hizo historia al
convertirse en la primera mujer iraní en ganar una presea olímpica. En su
palmarés desataca una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de la Juventud de
Nanjing 2014 y un bronce en el Campeonato Mundial de Tae Kwon Do de 2015 en
donde derrotó a la británica Jade Jones (doble campeona olímpica), así como una
plata en el Campeonato mundial de 2017. En enero de 2020 (poco antes de que la
pandemia cambiara los planes de todo el mundo), anunció que dejaba Irán para
tratar de competir por Alemania (país al que se movió y donde sigue viviendo) y
lanzó un llamado contra el régimen iraní al que acusó de restringir a las
mujeres: “soy una de millones de mujeres oprimidas en Irán, ellos me llevaron a
donde querían, me puse todo lo que dijeron, cada frase que ellos me ordenaron
decir, yo repetí. Ellos me explotaron”, por lo que agregó que ya no quería
estar ligada a un régimen corrupto y mentiroso.
Finalmente regresó a
unos Juegos Olímpicos como parte del Equipo Olímpico de Refugiados y compitió
dos días después de la ceremonia inaugural, el 25 de julio, en los menos de 57
kilogramos. Su camino inició ante su compatriota, Nahid Kiyani Chandeh a la que
derrotó por un claro 18-9, en octavos de final volvió a enfrentar y derrotar a
la bicampeona olímpica británica Jade Jones por 16-12 https://www.youtube.com/watch?v=VHCiXzWmFnU, en cuartos venció por un
apretado 9-8 a la china Lijoun Zhou, pero en semifinales cayó ante la
representante del Comité Olímpico de Rusia, Tatiana Minina por 10-3 por lo que
tuvo que ir a buscar la medalla de bronce donde enfrentó a la turca Hatice
Kubra Ilgun, que venía por el camino del repechaje, en un cerrado duelo la turca
se llevó la victoria por 8-6 dejando sin
presea a Zonouzi quien de todas formas ha sido la atleta que más cerca
ha estado de una presea para el Equipo Olímpico de Refugiados; sin embargo, la
importancia de su actuación no radica en el resultado sino en su valiente
denuncia de la situación que viven las mujeres en su país.
| Olympics |
Junto a ella otros 28 atletas compitieron y mostraron una gran dignidad incluyendo a Tachlowini Gabriyesos, de Eritrea, quien acompañó a Yusra Mardini como abanderado en la inauguración y cerró la participación del Equipo Olímpico de Refugiados en el maratón varonil donde se ubicó en la décimo sexta posición con un tiempo de 2 horas, 14 minutos y dos segundos. El 28 de julio se llevó a cabo la prueba contrarreloj del ciclismo de ruta en la rama femenil donde participó Masomah Ali Zada quien realizó un tiempo de 44 minutos, cuatro segundos y 31 centésimas muy lejos de la ganadora de los Países Bajos, Annemiek van Vleuten (30:13.49), pero la historia de Ali Zada va mucho más que un vigésimo quinto lugar olímpico; ella es oriunda de Afganistán, su familia huyó cuando el régimen talibán controló el país de 1996 a 2001 y llegó a Irán donde ella y sus hermanos no podían ir a la escuela en su calidad de exiliados, eran discriminados, los insultaban y les aventaban piedras; una vez que los talibanes cayeron, el padre de Masomah decidió regresar para que sus hijos volvieran a la escuela aunque se enfrentaron a derechos muy limitados para las mujeres a la par de ser de la minoría chiita hazara, considerada como segunda clase por parte de la etnia Pashtun del gobierno central suní.
| laSexta |
Masomah destacó en los deportes en especial el ciclismo, lo cual es considerado una provocación, recibió insultos, fue atropellada, le lanzaban frutas o huevos pero ella se mantuvo y en 2016 un documental cambió su vida. “Las pequeñas reinas de Kabul”, que contaba sus dificultades y su amor por el ciclismo se emitió en Francia por lo que el abogado galo Patrick Communal se movió para conseguir un visado humanitario para la familia y que pudiera establecerse en Francia, donde ahora reside en una propiedad de Communal en la Bretaña. “Quiero convencer a quienes piensan que una mujer en una bicicleta es inapropiada o ven extraño que una mujer musulmana, con un pañuelo en la cabeza, sea una ciclista”, dijo Masomah antes de su competencia en Tokio, al tiempo de explicar su sensación cuando compite: “En bici, una tiene la sensación de libertad, de que nadie te dice que no puedes hacer esto o aquello porque eres mujer” https://www.youtube.com/watch?v=F2DFWtVLZ0Q.
| SBS |
A partir del próximo martes seis para atletas competirán en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020 como parte del equipo paralímpico de refugiados: Parfat Hakizimana en para Taekwondo, Anas al Khalifa en Para canotaje, Alia Issa en lanzamiento de clavas en para atletismo, Ibrahim Al Hussein en natación, Shahrad Nasajpour en atletismo y Abbas Karimi en la natación, cinco hombres y una mujer con grandes historias que contar.
| Wikipedia |
Alia Issa será la primera mujer que represente al Equipo Paralímpico de refugiados, nació en Grecia luego de que su padre (Mohament Issa) dejó Siria en 1996 buscando una mejor vida para su familia, ella nació en 2001 y a los cuatro años enfermó de viruela lo que ocasionó fiebres muy altas que a su vez generaron daño cerebral que se tradujo en necesidad de mucho apoyo ya que su movilidad se redujo y dificultades para hablar. En la primaria enfrentó bullying, pese a lo cual su padre siempre la impulsó hasta que enfermó de cáncer y tuvieron que moverse a Noruega donde Mohament falleció por lo que regresaron a Grecia donde en 2016 ingresó a una escuela especializada y fue ahí donde conoció al deporte de la mano de Michalis Nikopoulos quien al ver sus cualidades la llevó a su club el Tyrtaois Sport Club y con apoyo de la Fundación Agitos y del Comité Paralímpico Griego pagaron su transportación para que pudiera entrenar en el club, así como para su material de entrenamiento e inscripción en competencias https://www.youtube.com/watch?v=zUSa_PCY3Yo.
| Paralympic.org |
Parfat Hakizimana huyó de la guerra civil en Burundi y se afincó en Ruanda donde imparte sus conocimientos en Tae Kwon Do. Será el primero en acudir directamente de un campo de refugiados a unos juegos paralímpicos ya que vive en el Campo Mahama, el más grande de Ruanda ya que hay 60 mil personas; en 2015 escapó de Burundi luego de que un ataque asesinara a su madre y le produjera una lesión en el brazo. Al salir del hospital conoció el Taekwondo el cual considera que lo salvó y elevó su espíritu, a tal grado que ahora abrió un club de su deporte en el propio campo de refugiados y ya tiene 150 alumnos. Anas Al Khalifa escapó de Siria cuando la guerra estalló en 2011, tras emigrar a Europa y vivir penurias llegó a Alemania en 2015 donde consiguió trabajo instalando paneles solares, pero en diciembre de 2018 sufrió un accidente al resbalar del techo lo que produjo una lesión en la espina, por lo que también soportó varias operaciones. Su fisioterapeuta en el hospital lo introdujo al deporte ya que tenía un amigo que practicaba el para canotaje y ellos lo introdujeron con su coach Ognyana Dusheva quien es medallista olímpica por Bulgaria al obtener bronce en Seúl 88 en el K4 500 metros y lo motivó hasta obtener un boleto a Tokio.
| Paralympics.org |
Ali Hussein perdió su pierna tratando de salvar a un amigo en plena guerra siria y llegó al campo de refugiados en Grecia donde tras muchas vueltas conoció al doctor Angelos Chronoupolos quien pagó la prótesis y el tratamiento a la par de devolverlo al deporte que ya practicaba en Siria; en 2016 fue el primer refugiado en portar la antorcha olímpica, más tarde compitió en los Juegos Paralímpicos como parte del equipo independiente del que fue su abanderado y ahora repetirá la experiencia.
| Paralympic.org |
Son grandes historias, historias que revelan la importancia del deporte para motivar a las personas y de cómo también puede ser un medio de superación. Historias de humanidad que van mucho más de un resultado, historias de lucha y amor por la vida.
| Noticias del mundo en español |
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